1- LA PIZARRA
La
pizarra ha sido siempre un símbolo en la enseñanza.
Han
cambiado: ya no se clavan en la pared, se instalan. Venían con
tizas, ahora traen su manual de instrucciones...
La
evolución de la pizarra tradicional en pizarra blanca de
rotuladores de borrado en seco fue un salto cualitativo en la
enseñanza. Pero aún existen muchas más pizarras tradicionales que
las blancas. Del mismo modo, el concepto de pizarra digital ha ido
cambiando a lo largo del poco tiempo en el que la pizarra tradicional
ha dado paso a la pizarra digital interactiva.
Llamamos
pizarra digital interactiva a la unión de tres elementos
fundamentales: un ordenador multimedia con posibilidad de conexión a
Internet, un videoproyector y una pizarra digital interactiva, donde
se proyectarán los contenidos educativos, presentaciones PowerPoint,
videos...
Dentro
de las pizarras digitales interactivas encontramos una diversidad de
tipos como de tecnologías.
Pero
lo realmente importante de la pizarra digital es el nuevo mundo de
posibilidades interactivas y dinámicas que se presenta ante el
alumnado, y a la vez el cambio en el profesorado: el profesor o
profesora ya no suelta sus teorías y los alumnos y alumnas copian
sin intervenir, sino que tienen que construir su propio sistema de
aprendizaje y, para ello, la persona docente debe ser:
- Facilitadora de un proceso de comunicación con los alumnos
- Seleccionadora de los mejores sistemas para el proceso de enseñanza y aprendizaje.
- Analista de las necesidades de los alumnos
- Animadora de los procesos de aprendizajes individualizados y grupales
- Evaluadora y monitora del proceso de enseñanza aprendizaje.
Entre
otras muchas, podemos ver las siguientes aportaciones a los procesos
de enseñanza-aprendizaje:
- Aumenta la participación de los alumnos. Permite compartir imágenes y textos. Facilita el debate.
- Aumenta la atención y retentiva de los estudiantes, ya que participan más.
- Motiva, aumenta el deseo de aprender de los y las estudiantes.
- Aumenta la comprensión: más recursos disponibles, mayor interacción.
- Facilita el tratamiento de la diversidad de estilos de aprendizaje.
- Ayuda en educación especial.
- El profesor o profesora se puede concentrar más en observar a sus alumnos y atender sus preguntas.
- Aumenta la motivación del profesorado.
- El profesor o profesora puede preparar las clases mucho más atractivas y documentadas.
Se
puede decir que el objetivo final de la pizarra digital, es conseguir
que la tecnología enriquezca las prácticas educativas (y no sea un
nuevo canal) y mejorar cualitativa y cuantitativamente el aprendizaje
del alumno. Algo que no podemos dejar de lado si queremos aprovechar
todas las posibilidades que nos brinda, tanto a través de la
tecnología como de la metodología.

Hola Vanessa,
ResponderEliminarme ha gustado mucho el repaso que has hecho desde "las pizarras que escuchan" a las "pizarras que hablan" (o de "las pizarras que se ven y se leen" a "las pizarras que se tocan y se cambian" :) ). Creo que es una buena muestra del cambio de paradigma que se ha ido produciendo en la educación: del alumno como receptor y el maestro como gran depositario del saber al alumno como protagonista y el maestro como facilitador. Al menos... eso es lo que teóricamente está ocurriendo (aún queda mucho camino por delante) y el modo en el que yo entiendo el proceso de enseñanza-aprendizaje.
Como tú, creo que más allá de la tecnología, cuyas características son sin duda relevantes, la metodología (es decir, lo que se hace y cómo se hace con la tecnología) es fundamental.
Un saludo!
Gloria.